Hasta chocarse contra una pila de maderos no vio hasta donde había conseguido llegar. Por fin podría terminar la última fase de su tesis y volver a casa. Pronto se encontraría con el leñador.
Después de entrevistarlo tendidamente, le preguntó si podía indicarle cuál era el camino de regreso, pero él lo desconocía. El leñador habló de alguien que podía ayudarle, él lo sabía todo. Sólo tenía que seguir aquel sendero de baldosas amarillas.
Eso es andar a tientas? Es esperar que los otros te indiquen lo que debes hacer?
ResponderEliminarEs no atreverse a mirar lo que tienes enfrente?
Es la pusilanimidad?
Es buscar los fines sin importar los medios?
Excelente, Henry.
Es meterse en un cuento y no saber salir de él.
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Vaya, parece que alguien anda un poco perdido. Biquiños!
ResponderEliminarSi, bastante. :D
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Henry, sólo una duda ¿el sendero de baldosas amarillas tiene una connotación especial? ...es decir ...podrían haber sido de cualquier otro color?.
ResponderEliminarEspero que en esta edición tengamos la inmensa suerte de recibir una llamada en miércoles. Besos. ;)
Tenían que ser amarillas :D
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