En la plaza del pueblo de mis abuelos un baile que termina sin charanga. En el castillo fuegos artificiales tapados por las nubes. En la arena de la plaza sangre. En las sábanas de mi hermana mayor lágrimas. En la casa del alcalde una madre que espera. En la cuneta de “la curva del peral” mi himen roto. En el coche, con las luces apagadas, el novio de mi hermana fumando un cigarro. Y no sé que más contar del final de fiestas del verano del 72. ¿Acaso hubo fiestas? ¿o acaso hubo final?
Más que una fiesta, es un cúmulo de despropósitos Henry...
ResponderEliminarBesos desde el aire
Pocas fiestas hubo :D
EliminarBesos
Qué pasada! Yo creo que pocos disfrutaron... Tal vez el del cigarro, o tal vez no. ¡Menudas fietas las de ese año!
ResponderEliminarUn besooo, Henry
Si, supongo que el del cigarro disfrutó ese momento. Luego no sé lo que disfrutaría.
EliminarEse año sin duda, es para olvidarlo.
Besos
Pues vaya fiestas Henry, mejor olvidarlas. Espero que todo vaya fenomenal y que este descanso te haya venido muy bien, "descanso" entre comillas supongo. :)
ResponderEliminarUn besote fuerte desde el pais de los galos.
El principio un poco duro, pero por el tema de papeleos y demás. Nos ha salido buena :D El cansancio se va con solo mirarla :DDDD.
EliminarBesos y disfruta donde estes.
Uy Henry ¡Menudas fiestas! Yo no me pido unas como esas. Son para correr un tupido velo y olvidarlas. Aunque seguro que para algunos serán difíciles de olvidar.
ResponderEliminarBesitos salados.
Creo que esas fiestas nunca se podrán olvidar.
EliminarBesos