14 de abril de 2015

Regreso al Edén (REC)

Procuraba no perder sujetándole las nalgas de azúcar, pero sus lágrimas saladas derritieron su rostro de porcelana y me encontré de repente sujetando un largo palo de madera. Entonces supe que había perdido algo, aunque no sabía lo que era. Rebusqué entre mis bolsillos y encontré dos tiques para el tren de la bruja. Me acerqué al revisor pero el tren ya había salido y el próximo no llegaba hasta las 15:36. Regresé al kiosco donde todo había empezado y esta vez pedí una manzana caramelizada. Quería volver a pecar, pecar de verdad.

4 comentarios:

  1. Uy Henry, el azucar se acaba derritiendo, como la sal. Muy buena idea volver al intento de pecar. Me gusta tu propuesta para esta frase extraña.
    Besos.

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  2. Qué bonito tu micro Henry. Tan lleno de vida y dulzura!!
    Besicos muchos.

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