Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara.
En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
Se me había pasado, que susto, con lo bueno que es. Ahora me lo he guardado, para releerlo y que no se me escape. Me parece muy bueno. Felicidades para tí y envidia para mi.
Gracias por tu comentario. La verdad es que, creo, que se necesitan dos lecturas mínimas para darse cuenta de lo que pasa, siempre y cuando el final se entienda :D.
Se me había pasado, que susto, con lo bueno que es. Ahora me lo he guardado, para releerlo y que no se me escape. Me parece muy bueno.
ResponderEliminarFelicidades para tí y envidia para mi.
Gracias por tu comentario. La verdad es que, creo, que se necesitan dos lecturas mínimas para darse cuenta de lo que pasa, siempre y cuando el final se entienda :D.
EliminarBesos
Hola Henry, ¡¡no lo había visto!!, pero también voy a leerlo como Luisa, atentamente, claro.
ResponderEliminarTe dejaré mi comentario allí ¿vale?.
Recibe un beso.
Gracias Laura, ya me pasaré para leer tu comentario. ¿Mandaste algún micro...? miraré a ver.
EliminarBesos
Henry ...querido ...¿por qué no quitas el detector de robots? ¡te juro que no soy ningún robot! ¡te lo juro!. Besos!!! :)
ResponderEliminar¿Qué es eso de detector de robots? yo no he puesto nada... :S
Eliminar¡excelente relato!
ResponderEliminar¿cómo serían los vecinos si estuvieras presente?
¡qué agudeza estar sin estar!
Saludos y gracias por tu visita.
Gracias a ti por pasarte por aquí.
EliminarCreo que los vecinos si estuviera presente serían adorables.
Besos