1 de agosto de 2012

Musas

Había llegado a un punto que me impedía continuar con la resolución de la conjetura de Hodge. La maldita variable, imposible de despejar, había vuelto a aparecer; había vuelto a fracasar. Metí el dedo en el vaso de whisky para girar los cubitos. Entonces me di cuenta de algo: habían menguado. Chasqueé los dedos para pedir otra copa. Tal vez aquí estaba la solución,  no tenía que dividir los objetos; tal vez había que juntarlos, ampliarlos en una dimensión menor, y no mayor, como plantea la conjetura. La chica que cantaba me sonrió; tal vez, compartiendo mi nuevo descubrimiento.

12 comentarios:

  1. Bien!! Te quedas con ganas de más!!

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  2. Hola Henry
    ¿Te quedarías con la sonrisa de la chica que te aseguró el descubrimiento o seguirías buscando para alcanzar el premio de los US$ 1,000,000 por demostrarla?

    Un bacino wapo

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  3. La conjetura de HODGE...¡el problemita del milenio! ¡del que no entiendo ni el enunciado!. Pues que quieres que te diga : ¡que la has resuelto de maravilla!. Me has dejado maravillada por tu ingenio.

    Besos.

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    1. Gracias Laura. Yo tampoco entiendo ni papa. Yo creo que el verdadero problema es entender el enunciado.

      Besos

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  4. Apufff, esos problemas que nos rallan durante tanto tiempo... Me alegro de ser como el común de los mortales y no saber quién era ese tal Hodge ;-) Biquiños!

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    1. Yo tampoco tenía ni idea de quién era. Lo único que sabía era que habían problemas sin resolver. Google hizo el resto.

      Besos

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  5. Me he tenido que ir al Wiki, y vuelvo igual. Me quedo con que la chica, probablemente, también lo capto.
    Abrazos, Henry.

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    1. Vaya... yo tenía la esperanza de que alguien lo leyese y me lo explicara, aunque creo que podré seguir durmiendo igual.

      Un saludo.

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  6. Y el pinche de cocina te guiñó un ojo, era estudiante física cuántica.
    La Boca del Ello

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    1. Sí, mientras secaba la coctelera con un paño.

      Un saludo

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