Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
17 de enero de 2013
Berrinches (REC)
A ver si consigue así que papá no haga más el indio cuando salimos de compras. ¡Qué le esconda los cigarros ya! ¡Qué bien nos quitaba él las golosinas antes!, cuando nos portábamos mal, cuando le llamábamos padre. Sus pataletas y berrinches, cuando se tira de la silla de ruedas en mitad del pasillo, son insoportables.
Etiquetas:
berrinches,
cadena ser,
papa,
pasillo,
silla de ruedas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Todo en esta vida se da la vuelta. ¡menudo problema! y lopeos es que va en silla de ruedas, jajajaja. Muy bueno Henry.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Cuando las cosas cambian tan deprisa, y más para unos niños que tienen que coger la responsabilidad de cuidar de un padre, hay que coger nuevos roles, aunque sean no sean para su edad.
EliminarBesos
El tiempo hace que se de la vuelta a la tortilla. Buen microrrelato. Con tu permiso me quedo por aquí.Yo también tengo una cierta afición a escribir lo que se me pasa por la cabeza. Te animo a visitar mi blog.
ResponderEliminarSaludos Henry
Bienvenido seas y gracias por el comentario.
EliminarUn saludo
Si es que cuanto mas mayores somos, más críos nos volvemos, je je. Maldiciones de la vida Boomerang.
ResponderEliminarUn abrazo Henry.
A veces es de golpe :S.
EliminarUn saludo
Ese final que nos descubre al hombre inválido, me parece ¡terrible! ¡terrible buen final, quiero decir!.
ResponderEliminarLa vida nos devuelve al punto de partida: a los berrinches y pataleos en honor a cuando éramos niños.
Buen REC, ¡a por la próxima semana! Besos.
En el fondo nunca dejamos de ser niños, y si las circunstancia nos permite poder serlo, pues así que actuamos.
EliminarBesos
Lo que me gusta -en especial- de esta pieza, Henry, es cómo has sabido trasladar ese cambio de roles que -queramos o no- se acaba produciendo en nuestras vidas. ¡Qué duro es, a veces, ser padres de nuestros padres!
ResponderEliminarUn abrazo,
Es bastante duro si. Que unos niños tengan que cuidar de su padre tan jóvenes, es muy duro.
EliminarUn saludo
Hay roles en el juego de la vida que los hemos aprendido y de esa misma manera la queremos aplicar.
ResponderEliminarExcelente micro-creativo.
Abrazos y buen domingo, con amor y paz.
Gracias por pasar y comentar. Espero que esos roles no cambien muy a menudo.
EliminarBesos