Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
17 de diciembre de 2013
Flores Frescas (REC II)
Quizás mañana diga que sí. ¿Igual si le llevo flores nuevas...? porque están un poco marchitas. Pero estas son especiales; son las que todos los días le llevo a mi amiga y le pregunto: ¿Quieres ser mi novia? Le diré que el amor no entiende de religiones, ni de edades, ni de sexos...; que cuando llega llega y hay que sacarlo fuera, porque si dejamos las cosas dentro se van pudriendo. Si mi madre me quiere, incluso más que a mi hermano que nació normal, ella también me querrá. Yo soy especial. Mañana le llevaré flores frescas, junto a mi mejor sonrisa.
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Flores hay que darte, Henry, por estas historias tan hermosas. La normalidad es algo tan tenue.
ResponderEliminarUn saludo
JM
Gracias Juan Manuel. Las pondré en un jarrón lleno de agua dulce.
EliminarUn saludo
Y por qué aquello que llaman normal no puede ser tan sencillo como unas flores.
ResponderEliminarUna historia deliciosa.
Saludos Henry
No deberían aplicarse etiquetas a las personas como la de normal; para algunos les puede marcar para siempre.
EliminarUn saludo