Relato basado en la banda sonora Louis Armstrong: Mack the knife
Aquí estoy, en medio de este callejón oscuro, sentado sobre unos viejos sacos de cemento. Sé que Macky me ha tendido una trampa. Aún así he acudido a la cita. En la azotea de los edificios colindantes están sus secuaces, como tiburones acechando a su presa, una presa demasiado fácil. Yo sonrío. Llevo una semana muerto. Nunca sabrán dónde he escondido el botín. Y lo mejor de todo es que nunca nunca intentarán acercarse a preguntar. Me tienen respeto, miedo, atrevería a decir.
El valor contra los vivos sí, pero contra los muertos,..., eso sí que no. Buen ambiente de matonismo.
ResponderEliminarUn saludo
JM
Gracias Juan. Al final se quedó en solo ambiente. Nuestro amigo se quedará sentado por mucho tiempo.
EliminarSaludos
Señores una banda, y además sonora da origen a un relato en el que un muerto habla. Solo falta un banquero honrado para que la ciencia ficción sea más ficción que ciencia.
ResponderEliminarCreo que el tipejo este era banquero. Lo de horado ya no pega con la profesión
EliminarSi te apetece compartir tus relatos, pásate por aquí:
ResponderEliminarhttp://280ypunto.blogspot.com.es/
Un saludo.