-La inquisición no tardará en llegar.
-Y nos quitarán los algodones de azúcar.
-Y nos pondrán de castigo el no subir al tren de la bruja.
-No nos permiten comer azúcar sin lavarnos después los dientes.
-Y no nos hemos traído los cepillos de dientes.
-¿Y si les decimos la verdad?
-¿Que los algodones de azúcar solo existen en nuestra imaginación?
-Sí, eso mismo; no se nos permite decir mentiras.
-No se lo creerán.
-Pero se les picarán los dientes si nos los quitan y se los comen ellos.
-Debemos advertirles que se trata de algodón de azúcar de color azul.
-Extremadamente pegajoso.
Ja ja ja, que relato más loco. Me parto imaginándome a la inquisición requisando algodones de azúcar, imaginarios y azules. Je je.
ResponderEliminarSaludos, Henry.
Gracias Miguel por comentar :D
EliminarLos padres siempre son inquisidores.
Un saludo