17 de noviembre de 2011

Ven gatito... ven.

¡Muerto pero mío! Gritaba el niño mientras apretaba fuertemente al pobre gatito. Su madre, tras forcejear con él para intentar arrebatárselo, le propinó una tremenda bofetada y consiguió quitárselo.
Por la noche, cuando todos dormían, el chico bajó sigilosamente las escaleras; salió al jardín y recuperó al felino que estaba encerrado en una bolsa de basura. Lo subió a su habitación; se metió en la cama, y lo empezó a acariciar. El gato emitió un maullido y comenzó a ronronear. Entonces le susurró al oído mientras lo volvía a estrujar entre sus brazos: -Ya sólo te quedan dos vidas. ¡Aguanta minino… aguanta!

2 comentarios:

  1. Aguanta minino aguanta. Bueno aguantaré hasta que la varita mágica llegue. Una luz muy potente me asustó. Ya está aquí la bruja o ada que me convertirá en minimo, porque yo soy un niño. Sonó un potente trueno y supe que, afortunadamente el resplandor era de un relámpago. Aguanta minimo aguanta. Pasó el tiempo amaneció, y pude comprobar que la voz era de una buena persona que no podía pronunciar la "ñ".

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