La libreta de Garbancito.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
9 de junio de 2026
13 de mayo de 2026
Protocolo XXXI
El agente le señala la fila de menores de treinta y un años. Resignado, se dirige al final de la cola. Hay muchos jóvenes e incluso niños que apenas se mantienen en pie. Él pensaba que, con los treinta, podría ir a la otra fila. Lo han ampliado un año. Todos visten igual: mismo peinado, misma mirada, misma pulsera. Se percibe un alto nivel adquisitivo, tan correctos, tan obedientes, sin rastro de pensamiento propio. Su mente regresa a su fila y se pregunta qué tocará este año: un curso; unos análisis; algún medicamento experimental; quizá electroshock. El mismo de los últimos siete años. Máxima potencia. Rozando la lobotomía.
5 de mayo de 2026
El viaje de la barca hacia la Torre de Marfíl.
Las olas apenas los balancean. El volcán está apagado. Las cascadas solo forman unas finas gotas de agua. Dragones, tiburones y bestias antiguas permanecen inmóviles. Al final del recorrido de la atracción bajan y sus caras lo dicen todo. Mucha gente abandona la cola y la barca ya no deja subir a nadie. Pero una niña inquieta ve su nombre escrito en ella. Sin pensarlo dos veces, con mucho valor y coraje, se monta corriendo. Cierra los ojos, y con la barca, y su imaginación, va directa al mundo de Fantasía.
21 de abril de 2026
Recortes.
14 de abril de 2026
Los reflejos de Julia.
8 de abril de 2026
Mírame a los ojos de verdad
Mi frente pegada a la suya, Mi mano en su rostro, la suya también. Mi corazón no late a su ritmo, por más que deje de respirar, mi aliento lo desincroniza. Su boca me dice cosas bonitas, pero sus labios dicen otra cosa. Mis dedos siguen desnudos mientras rozan su piel. Los suyos vestidos por otras manos. Me quito las gafas de sol y le digo que me mire.
Me alejo de él. Y sigue con los ojos abiertos y la mano suspendida en el aire. Su cuerpo convertido en piedra quedará para la eternidad
.
7 de abril de 2026
Ensayo nº 7.
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Unos dormían temprano. Otros cepillaban sus dientes antes de comer. Incluso uno iba al baño sin bajarse los pantalones.
Las figuras aparecieron sobre la mesa. Una luz verde iluminó todo. Había que ordenarlas. Primero el dodecaedro, después el círculo, el cuadrado… Cuando alguien conseguía poner bien una ficha, unos silbidos sonaban como recompensa.
Una noche alguien intercambió el triángulo por el octaedro. Y sonó la Macarena. Bailaron y chocaron las manos. Cuando fueron confiados al cristal en busca de su premio, los simios les negaron la comida. Unos se acostaron. Otros copularon. Uno orinó sin levantar la tapa.




