30 de septiembre de 2026

Que paguen ellos

 





Le pregunto con amabilidad cuánto me costará la cena. El posadero calcula la minuta sobre el mantel.
    —Sesenta y cinco euros, señor.
Miro la cara de mi acompañante; no está satisfecha; es poco dinero gastado en ella.
Pido de nuevo la carta.
    —Traiga los dos menús más caros.
Pero sigue sin gustarle el coste.
    —Por favor, champán del bueno y cinco menús más.
    —¡Marchando! —dice el encargado.
Luego pide diez.
Setenta.
Nuestros cuerpos obesos se funden en uno.
La pareja que tengo detrás nos imita; no paran de comer.
La espalda del caballero empieza a engullir mi cuerpo.
Ahora que paguen ellos.


20 de julio de 2026

La siega del deseo.







Estás en casa de la bruja de la colina. Hechizado, miras sus ojos tras una verruga.
—Dos pelos.
—Toma.
—Tu oreja.
La cortas con su daga como si fuera mantequilla.
—Un ojo, dos dedos, un pie y algo más.
Le das todo y once o doce dientes.
Lo ves mezclarse con el éter.
—El caldero sabe. Toma un trago. Di tu deseo y se cumplirá.
No puedes hablar, le has dado también tu lengua y parte del cerebro. Bebes. Te conviertes en nada. Una nada que recuerda cuando mataste a tu hermana pequeña. Tu deseo.

9 de junio de 2026

Candidatura al olvido.

 



La candidatura de Benjamín Prado intentó ser vetada por él mismo. Pero le obsesionaba tanto el olvido, que no se detuvo. Merecer ese premio significaba volver a nacer. Nadie recordaría sus versos. Los libros publicados se abrirían y todas las letras saldrían volando. Formarían tormentas de palabras que nadie conocería. Los cafés ya no le iban a recordar. ¿Te imaginas un remolino de azúcar movido por un extraño? Igual que una almohada que se escapa de sus sueños. Perdido en unos ojos en los que sus lágrimas no contarían nada. ¡Shhhh!. Silencio.


13 de mayo de 2026

Protocolo XXXI

 



El agente le señala la fila de menores de treinta y un años. Resignado, se dirige al final de la cola. Hay muchos jóvenes e incluso niños que apenas se mantienen en pie. Él pensaba que, con los treinta, podría ir a la otra fila. Lo han ampliado un año. Todos visten igual: mismo peinado, misma mirada, misma pulsera. Se percibe un alto nivel adquisitivo, tan correctos, tan obedientes, sin rastro de pensamiento propio. Su mente regresa a su fila y se pregunta qué tocará este año: un curso; unos análisis; algún medicamento experimental; quizá electroshock. El mismo de los últimos siete años. Máxima potencia. Rozando la lobotomía.

5 de mayo de 2026

El viaje de la barca hacia la Torre de Marfíl.


Las olas apenas los balancean. El volcán está apagado. Las cascadas solo forman unas finas gotas de agua. Dragones, tiburones y bestias antiguas permanecen inmóviles. Al final del recorrido de la atracción bajan y sus caras lo dicen todo. Mucha gente abandona la cola y la barca ya no deja subir a nadie. Pero una niña inquieta ve su nombre escrito en ella. Sin pensarlo dos veces, con mucho valor y coraje, se monta corriendo. Cierra los ojos, y con la barca, y su imaginación, va directa al mundo de Fantasía.

21 de abril de 2026

Recortes.

 

El periodico lo es todo para ella. Cada día recorta fragmentos para escribir una carta que nunca termina. Pero hace tiempo que no encuentra palabras como muerte, final o despedida.Y las fechas van demasiado rápido.

14 de abril de 2026

Los reflejos de Julia.


Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan de los baños públicos. Cada una cogía el suyo con fuerza. Julia atajó por un callejón. Quería evitar que el sol se pusiera. Esquivó vagabundos, pandilleros y putas sin rostros. Al final del callejón había una chica joven que la estaba esperando. Ignoró el peligro y siguió. Al acercarse, vio que la chica tenía el rostro destrozado. Ella robó el espejo plegado. Se miró. El rostro de Julia se impregnó en ella. Rompió su espejo. Corrió a lo alto de una azotea. Al ocaso, se convirtió en Julia. Otra vez a empezar, pero diferente, con otro objetivo.