-Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio.
-Justo lo que mide las dos falanges que le has cortado a cambio de su minuto estelar.
-Es lo que quería ella. Yo le pedí a cambio su corazón. Pero me dijo que le pertenece a un joven que está sentado abajo, en primera fila.
-Espero que ese joven haya comprado la entrada a cambio de sus vísceras, porque no las necesitará cuando la vea esclafarse contra el suelo.
-¿Hoy vas tú a comprar pan? Pues que no te arranquen el pelo, que lo tienes muy mono hoy.

Uy Henry, eso de las vísceras y la imagen de verle esclafarse... Madre mía, me dejaste sin respiración.
ResponderEliminarDime dónde compra el pan para que no vaya, jaja.
Muy entretenido, besos.
No se lo he preguntado pues me arrancarían las uñas por una respuesta :D
EliminarBesos