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11 de enero de 2013

Besos en la frente. (REC II)

Hoy mamá va a probar con la pistola. Cree que si me llena la cabeza de balas, podrá acabar por fin conmigo. Yo la intento convencer de que si sigue envenenándome, acuchillándome, partiéndome los huesos, llenándome de balas… lo único que va a conseguir es que me haga más feo, y lo ponga todo perdido de sangre, y huela peor, y la asuste más cuando me acerque a su cama a darle besitos de buenas noches.

3 de noviembre de 2011

De tal palo tal astilla.

Como tantas veces había hecho de niño abrí el cajón del escritorio de mi padre y saqué su viejo revólver. Quité con mimo el paño que lo abrigaba y lo miré, esta vez, con otros ojos. Saqué también la caja de municiones e introduje las balas en su tambor. Una vez cargado lo dejé sobre el escritorio, y, al igual que hizo mi padre en su momento, escribí unas palabras a modo de despedida. Miré por la ventana y vi que la luna llena había salido. Volví a coger el revólver girando el tambor lentamente; quería asegurarme que lo había armado con balas de plata.