-Alguien ha empezado a tirar del hilo de mi manga.
-¿Qué dices? Aquí ya nadie se atreve a entrar.
-Sí, alguien me está empezando a descoser el brazo. ¿Puedes ver quién es? Desde aquí arriba no puedo mirar.
-Me parece que es la pequeña Fausta.
-Imposible. Hace 200 años que no la vemos. Será algún familiar lejano que viene a reclamar la casa y los juguetes.
-Es ella, la mismísima pequeña Fausta, la Matarife. ¡Mírala! Lleva el mismo traje que cuando la enterraron.