-Deberías airearte un poco.
-¡No! -dije rotundamente. -Quiero escribir, con todo detalle,
la vida de cada uno de los habitantes de este planeta.
-¿No crees que va a resultar todo un poco caótico cuando lo
pongas en funcionamiento?
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.