Con esa exactitud tan característica de la ciencia, como
usted dice: mezclar un puñado de nitroso potásico con una pizca de cloruro
sódico; añadir también un pellizco de magnesio y una miaja de azufre rayado; verter,
a ojo de buen cubero, una taza de ácido sulfúrico con dos partes de óxido de
nitrógeno con lo anterior; meter el codo en el mejunje resultante para
comprobar que esté tibio; agitar entonces hasta que la mezcla se enturbie; y
esperar un santiamén. ¿Nos dice que así prepara el compuesto químico en
cuestión? ¿Puede repetirlo una vez más? Nos gustaría volver a tomar medidas.
