Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara.
En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
Así que eres tú. Ayer me lo leí, no me los estoy leyendo todos por falta de tiempo, pero este sí. Me pareció un derroche de imaginación, de vidas confeccionadas, con un final muy bueno, Enrique Moreno. Un abrazo.
Enrique Moreno Martínez, lo leí ayer. Estoy como loca estos días. Todos los clientes quieren el trabajo para ya, antes de las vacaciones. Así que no puedo leer como antes, pero ¡mira por dónde! este de un tal Enrique sí lo leí. Me pareció muy negro. Muy original esta historia. Al final a ver si nos encontramos todos allí. Ojalá. Sería una alegría. Yo también he enviado.
Somos muchos Enriques Morenos Martinezs. Un amigo de mi pueblo, uno que coincidió conmigo en la facultad(creo que no era muy listo, por lo que recalqué en cada examen mi carnet de identidad en grande) Un primo de mi padre, uno que no conozco que corre... en fin, una plaga. Pues sí, a ver si quedamos en la final unos cuantos conocidos.:D
Besos y ya te leeré si encuentro hueco y ordenador en las vacaciones.
Hola Henry ¡voy a leerlo. Seguro que vuelvo para comentarte alguna cosilla o si no dejaré allí mi comentario.
ResponderEliminarBesos
Hola,
Eliminargracias por el comentario. A veces cuando uno está muerto le vienen flashes mezclando realidad y ficción.
Besos
Así que eres tú. Ayer me lo leí, no me los estoy leyendo todos por falta de tiempo, pero este sí. Me pareció un derroche de imaginación, de vidas confeccionadas, con un final muy bueno, Enrique Moreno.
ResponderEliminarUn abrazo.
Yo tampoco tengo tiempo, ahora que se acercan las vacaciones entren prisas por todos los sitios.
EliminarA ver si hay suerte :D
Un saludo
Me ha gustado muchísimo tu relato, derrochas imaginación Henry, fantástico.
ResponderEliminarTe dejé comentario por allí. Besos.
Gracias Yashira por el comentario.
EliminarSolo al final del relato se puede intuir lo que ocurre.
Besos
Enrique Moreno Martínez, lo leí ayer. Estoy como loca estos días. Todos los clientes quieren el trabajo para ya, antes de las vacaciones. Así que no puedo leer como antes, pero ¡mira por dónde! este de un tal Enrique sí lo leí.
ResponderEliminarMe pareció muy negro. Muy original esta historia.
Al final a ver si nos encontramos todos allí. Ojalá. Sería una alegría.
Yo también he enviado.
Un besoooo y suerte, "Henry".
Amparo Martínez A.
Somos muchos Enriques Morenos Martinezs. Un amigo de mi pueblo, uno que coincidió conmigo en la facultad(creo que no era muy listo, por lo que recalqué en cada examen mi carnet de identidad en grande) Un primo de mi padre, uno que no conozco que corre... en fin, una plaga.
EliminarPues sí, a ver si quedamos en la final unos cuantos conocidos.:D
Besos y ya te leeré si encuentro hueco y ordenador en las vacaciones.
Henry
ResponderEliminarQué imaginación, me enganché...
hay que estar muerto para empaparse de todo eso, o si no uno se vuelve loco...
besos de jueves
Sí, también hay que estarlo para poder escribirlo.
EliminarBesos