Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
11 de febrero de 2013
Alas para ver (REC II)
Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel. Mamá sonríe mientras la mece. La abuela sigue tejiendo un jersey infinito al ritmo de una nana. El abuelo, con la oreja pegada a la radio apagada, pasa sin leer las páginas del mismo periódico. Papá nos mira a todos con los ojos rojos, sin decir palabra, da miedo. Me acerco a la cuna para intentar ver a mi nueva hermanita, pero no está... nunca está. Entonces giro la cabeza y me miro al espejo que está al lado de la cuna; aún no me han nacido las alas.
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Inquietante mirada roja del padre Henry. Me gusta mucho, mucho
ResponderEliminarEl único cuerdo :D... el padre.
EliminarBesos
Por Dios que no me inviten a cenar en Navidad!!! Je je.
ResponderEliminarMuy buena propuesta para el ReC.
Un abrazo Henry
Demasiado tarde, creo que ya han enviado masivas invitaciones.
EliminarUn saludo.
Uyyyy da un poco yuyo, pero es muy bueno.
ResponderEliminarBesicos muchos niño.
Si, una familia que están bastante mal :S
EliminarBesos
La eternidad era esto ...
ResponderEliminarSaludos
Era, y será.
EliminarSaludos
¡Qué bueno, Henry! Me gusta la sucesión de imágenes que van situando al lector en el marco fantástico del relato y esa definición final, con la espera impaciente del niño.
ResponderEliminarUn abrazo,
... un niño que no llegó a nacer...
EliminarSaludos