Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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Los celos, no sólo son cuestión de niños, henry. Pero son tan tediosos de adultos como también de pequeños. Veo que te has decantado por la brevedad brevísima... y creo que nos dejas con dos interrogantes con mucha carga emocional.
ResponderEliminarun abrazo.
Nunca sabremos si la hermanita volvió o si su madre trajo a otra hermanita con la que volver a sentirse celosa.
EliminarBesos
Uf, inquietante Henry, muchos interrogantes que extienden la historia mucho más allá.
ResponderEliminarMuy bueno, un abrazo.
Gracias Miguel.
EliminarUn saludo
Un micro afilado, Henry, muy, muy bueno.
ResponderEliminarLo dejas totalmente abierto para que los lectores podamos especular a piacere. Buen recurso, sí señor.
Un abrazo,
Pero esta semana no pudo ser :(, a ver si la siguiente.
EliminarSaludos
Más que celos, imaginación...
ResponderEliminarAbrazos.
Creeme Genessis... son celos :D
EliminarBesos
Muchas preguntas se puede hacer una, con esas dos que tú planteas. La vida de los niños es muy imprevisible.
ResponderEliminarBesicos muchos.
La vida de los niños, lo que pueden hacer inconscientemente, da miedo.
EliminarBesos