Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
4 de noviembre de 2014
Declaración (REC 1/3)
El muñeco fue el primero en cerrar los ojos. Después lo hice yo; 20 años. Luego vino el grito del muñeco y el mío, y tras el mío el de mis padres. Aquella imagen se quedó grabada en mi retina. Mis padres desnudos, fornicando. Por eso me llevo a los niños a casa; les doy un muñeco compañero. Y cuando están preparados les arranco los ojos. No quiero que sufran. Los que sobreviven me lo agradecen, eternamente. Pero… ¿y los muñecos? ¿No están acompañando a sus cuerpos? Son sus compañeros… los que avisan.
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No ha sido dificil leerte 4 o 5 entradas, engancha tu estílo. ¡te felicito¡ , te acabo de descubrir.
ResponderEliminarBesos muchos,
tRamos
Gracias tRamos. Bienvenida.
EliminarBesos
Henry, pero mira que cuando te poner sangriento y sanguinario y despiadado y... lo bordas!!!
ResponderEliminarAdemás, quien avisa, no es traidor (jajaja)
Un abrazooo
Es mi verdadero caracter, jajajaja
EliminarBesos
Si sigue así, ese chico, acabará metiéndose en algún lío, ya verás, je je.
ResponderEliminarY tú, menudo eres cuando te pones tenebroso, compañero.
Abrazos.
Yo creo que ya está metido en un lío, aunque el sigue pensando en que no
EliminarSaludos
Vaya declaración, si es que tuvo unos padres muy poco cuidadosos. Esperamos los siguientes capítulos.
ResponderEliminarHay traumas que no se borran, y para otros, se convierten en el despertar de una locura.
EliminarSaludos.