Seguía atrapado allí dentro. Algo había fallado. El plan de simular mi muerte para cobrar el seguro no había funcionado, o quizás ella se había marchado con la pasta. Desconocía el tiempo que llevaba enterrado. El aire estaba enrarecido. Quizás me iba desmayando y despertando cada cierto tiempo. Quizás las hormigas cavaban túneles que me iban proporcionando aire fresco de vez en cuando. No estaba agobiado, sabía que ella algún día vendría a por mí, seguro que tenía problemas con los papeles. Pero luego sucedió, lo inevitable, empezó a picarme el dedo gordo del pie, tal vez una hormiga y yo el festín.
Henry que humor el tuyo!! Me ha gustado mucho y ese final es buenísimo.
ResponderEliminarBesicos muchos.
No creo que al tipejo este le haga mucha gracia :D
EliminarBesos