A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes. Verán la ventana abierta y todo apuntará a un suicidio. Nadie se preguntará por qué salió a volar esta vez sobre la taza de un retrete, si a los retretes ya no les incorporan alas y han vuelto a colocar campanas en los campanarios. Hoy los feligreses estarán malhumorados, el párroco no ha consagrado suficientes hostias y no habrá para todos. Solo espero que recen para que cuando su alma sobrevuele la iglesia no se le ocurra tirar de la cadena.
Ja ja ja ja ja, qué grande Henry, cómo me hubiera gustado que lo leyeras en la radio, je je.
ResponderEliminarTorero, torero, torero, je je.
Abrazos.
También podrías haber titulado "Cuidado con el badajo, sobre todo si estás debajo" je je.
EliminarEllos se lo pierden :D
EliminarUn saludo
Que original eres Henry puñetero!!
ResponderEliminarBesicos muchos.
Gracias Nani, ...por lo de puñetero, jajajaj
EliminarBesos
Sólo me queda averiguar quién es ese "alguien" a quien haces protagonista de esta historia. Voy a releerlo porque creo que e he dejado alguna clave sin descubrir, o será que estoy cansado y sólo son las cinco de la tarde..... Besos Henry, no me lo expliques que seguro que lo pillo en relectura. BESOS.
ResponderEliminarNo busques mucho :D Últimamente hago relatos de esos de a ver si suena la flauta, y claro, así me va. Pero el título dice cosas :P
EliminarBesos