-Además, el pollo rebozado siempre humea demasiado.
-¡Te jodes, como Herodes!
-Fue Herodes quien jodió a los niños. ¡Listo!
-¡Niños! ¡Qué asco los niños! ¡Odio a los niños!
-¿Tú crees que un niño rebozado echará menos humo que el pollo?
-Quizás.
-Pues tráete de la bodega uno... o quizás dos.
-¿Dos? ¿No engordara mucho? ¿Nos queda azufre?...
