Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle y disparé sin piedad. La majorette cayó fulminada. La banda de música empezó a sonar con bombo y platillo. El público aplaudió frenéticamente. Miles de confetis inundaron las calles. Encendí un cigarrillo mientras disfrutaba del desfile. Después, cuando todo terminó, bajé para fotografiar el cadáver de la chica. Tuve que espantar a un par de niñas que intentaban arrebatar el bastón a la majorette. Me tumbé a su lado, saqué el móvil y, con la ayuda de un palo extensible, me hice una foto con ella, sonriendo.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
Mostrando entradas con la etiqueta selfie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta selfie. Mostrar todas las entradas
16 de junio de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
