Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
7 de marzo de 2014
Mala Hierba (REC 2/3)
Tanto visitante inesperado llevando flores a mi tumba me estremece el alma. No lo entiendo. Yo era una persona huraña, solitaria, sin familiares, sin amigos... Todo es muy extraño. Tal vez se han confundido de sepultura. Pero todos claman mi nombre. Me fijo mejor en las flores; son cardos borriqueros. Mi nombre se convierte en un balido. Las personas ya no son personas; son borregos; borregos blancos y negros. Miles de cagarrutas cubren mi cuerpo. Y allí me quedo tirado, en el camino por el que ya nunca nadie pasa.
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El no descanso eterno Henry, muy bueno.
ResponderEliminarSaludos.
Se lo tiene merecido... seguro.
EliminarUn saludo
Alguna gente ensalza a las personas después de muertas, en mi opinión, si eran gilipollas lo eran y la muerte no cambia nada. Un besiño!
ResponderEliminarPara nada dejan de serlo, por más que nos lo quieran hacer creer el día de su muerte.
EliminarBesos
Sigo leyendo tus micro relatos que son muy buenos!
ResponderEliminarGrcias Ivan. Yo aquí sigo escribiendolos.
EliminarUn saludo