Le regalaron a mamá un libro de cocina. Nunca nadie le ayudaba en nada, y aquel regalo no sabía si tomarlo como una burla o quizás un error. Pero al final resultó de gran utilidad.
-Hoy toca callos –me comentó mientras se levantaba de la mesa.
-¿Qué son callos?
-Es el estómago de los cerdos.
-No me gustan los estómagos de los cerdos –rechisté.
-Calla y abre el libro por la página 123 –me dijo mientras llenaba la olla de agua.
Entonces arranqué la página y antes de dársela, y sin que me viera, la chupé para ver a qué sabían esos callos. No encontré mucha diferencia con el besugo que estaba en la página 98. Ella metió la hoja en la olla y empezó a removerla.
-¿No vas a encender el fuego? –pregunté a mamá por si se le había olvidado.
-No cielo. Se nos acabó el butano.
-¿Y no le vas a echar sal? –refunfuñé.
-La sal es solo para ocasiones especiales.
-¿Y esta no es? –le dije poniendo mi mejor sonrisa.
-Sí, que lo es –me contestó mientras ponía dos granitos de sal. -Uno para mamá y otro para mi niño hermoso.
Me encantó.
ResponderEliminarUn mic perfecto con humor y mucha ternura.
Saludos.
Gracias genessis. Espero que por lo menos todos los días haya algo de sal en la vida de estos personajes.
EliminarBesos
Ay pobres :_( Biquiños!
ResponderEliminarEstoy pensando yo que van a hacer cuando se les terminen las páginas ...
EliminarBesos
Un placer haberte encontrado tu blog ha dejado una sonrisa en mis labios
ResponderEliminarEl placer es mio :D.
EliminarEsa era mi intención, dejar al final una sonrisa.
Un saludo