16 de marzo de 2026

Nombres, viajes y mucho más. (REC)

 



Con sus flamantes nombres en latín, que había recopilado durante el día en un pequeño trozo de papel, se fue a la cama. Apretó con fuerza la nota; el papel crujió entre sus dedos y, conforme los leía en su mente, empezó a soñar. Aurelius, el invencible; Lucius el rayo; Tiberius el colosal; Maximus, el imparable… «Con la espada desenvainada entro en la arena y me dirijo al “centrum”. Todo el Coliseo clama mi nombre: ¡Aurelius! ¡Aurelius! ¡Aurelius!»

Al día siguiente, al despertar, arrancó otro trocito de hoja cuadriculada. Theodoros. Anotó con alegría el primer nombre griego. Mañana, quizás, Mesopotamia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario