Mostrando entradas con la etiqueta cama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cama. Mostrar todas las entradas

16 de marzo de 2026

Nombres, viajes y mucho más. (REC)

 



Con sus flamantes nombres en latín, que había recopilado durante el día en un pequeño trozo de papel, se fue a la cama. Apretó con fuerza la nota; el papel crujió entre sus dedos y, conforme los leía en su mente, empezó a soñar. Aurelius, el invencible; Lucius el rayo; Tiberius el colosal; Maximus, el imparable… «Con la espada desenvainada entro en la arena y me dirijo al “centrum”. Todo el Coliseo clama mi nombre: ¡Aurelius! ¡Aurelius! ¡Aurelius!»

Al día siguiente, al despertar, arrancó otro trocito de hoja cuadriculada. Theodoros. Anotó con alegría el primer nombre griego. Mañana, quizás, Mesopotamia.


24 de enero de 2017

Collage (REC)

-No quiero volver a verte nunca más -dijo la pequeña agitando su varita mágica.
La muñeca de porcelana mayor se fue desvaneciendo poco a poco hasta que la nada ocupó su lugar. La mediana se arrodilló temblorosa e imploró perdón. Mientras, los soldaditos de plomo avanzaban sigilosamente por debajo de la cama para poder apresar a la pequeña. La ratita presumida, que lo observaba todo desde su hamaca rosa, mordió la manzana envenenada y durmió para siempre. El espejito mágico volvió a reconstruirse y el lobo feroz pudo regresar por fin a los pies de la pequeña muñeca malvada.

5 de abril de 2016

Atrapado bajo las sábanas (REC 1/2)

Deja unos puntos suspensivos colgados de unos hilos del techo de su dormitorio. Unas moscas revolotean entre ellos mientras una maraña de algodones empapados de sangre se arremolinan bajo la cama. La suave brisa que se escapa por la ventana despierta a unos gorriones que espantados huyen hacia el prado. Aún no ha amanecido y el teléfono no para de sonar. Acaricia su cuerpo desnudo infectado de ojos abiertos que no dudan en parpadear al contacto de sus huesudas manos. El búho que lo mira indiferente, desde los dedos de sus pies, salta sobre su húmeda boca y le deja suavemente una nueva jeringuilla.

22 de septiembre de 2015

Tejedora de ilusiones (REC)

¡Cuánta fuerza y qué poca puntería! Anhelaba Enriqueta mientras tejía una bufanda infinita sentada en una vieja mecedora que se balanceaba al ritmo de los golpes del cabecero de la cama de su único hijo.

23 de julio de 2014

Habitación 209 (ENTC)


Ilustración Petra Acero

Mi aportación a ENTC del mes de Julio (en aquel hotel de carretera)

Me estoy cansando ya de esto. Se ha vuelto tan rutinario…

Está anocheciendo. Llueve. Un coche acaba de llegar al aparcamiento. Tarda en apagar los faros y en bajar. Típico. ¿Qué excusa dará? ¿Se habrá perdido? ¿Se ha hecho tarde? ¿Mal tiempo?... Me saluda. Le miro con desgana. Pregunta por una habitación libre tras explicarme que se ha perdido. Él mira la llave de la 209. Yo ojeo mi cuaderno de reservas y decido darle la 107. Pronto regresará diciendo que la tele no se ve o que hay humedades o que... Hay olores, me dice mientras me devuelve las llaves. Entonces le doy la 209. Le pregunto que si está seguro. Sí. Parece que tiembla un poco.

Las 3 de la madrugada. Agarro el otro juego de llaves de la 209. Él me está esperando sentado en la cama. No dice nada. Le sugiero  que no me mire. Me siento a su lado y le tapo la boca con la mano, aunque últimamente ya nadie grita. Le asesto 6 puñaladas en el vientre. Y otra vez a limpiarlo todo. Otra vez a esconder el cadáver, aunque... no sé, quizás con el próximo decida dejarlos amontonados, sobre la cama.

24 de junio de 2013

Palabra acertada (REC II)


Desde entonces papá ya nunca juega con él. Mamá no le deja acercarse si no es con ella. Cuando le asea y le peina en la cama, él juega con papá sin que mamá se de cuenta. Va susurrándole palabras al oído y cuando papá suelta una lágrima es que la ha acertado.

3 de mayo de 2013

Vendedores de almas (REC III)

Disfrazado de vendedora de manzanas papá fue recibiendo a los invitados. Mamá, que estaba disfrazada de vendedora de cebollas los miraba a todos de arriba a abajo, en especial a las mujeres. El jefe de papá vino disfrazado de vendedor de cuchillos. Un señor, que tenía que ser muy amigo de mamá porque le cogió del brazo nada más llegar, venía de vendedor de ilusiones. Mi tío vino de vendedor de sonrisas, con la botella medio llena. Yo me quedé callado en aquella cama estrecha que me habían instalado en medio del salón; observándolo todo; viendo como todos vendían y nadie compraba.

4 de abril de 2013

Monstruos (REC)


Que se arrime un poco más al borde de la cama y veras como puedes hacerlo tu solo. Se paciente y lo conseguirás; yo tardé años en obtener la primera victoria. Tienes que esperar a que su brazo salga de la cama y toque ligeramente el suelo, entonces podrás tirar de él y arrastrarla bajo la cama.