24 de mayo de 2013

Tribunal de injusticia. (REC)


El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada cuando la supuesta víctima se materializó en medio del estrado. El juez la llamó a declarar. El abogado defensor protestó. “¿Cómo podía presentarse así, sin más, ante el Tribunal? ¡Tan solo llevaba dos días fallecida!” Pero el juez le denegó la venia. El acusado palideció. Estaba perdido. Sabía que la venta de aquella alma no había sido ejecutada con el procedimiento estándar; incluso había falsificado la firma del mismísimo Satanás. Se le vino el cielo encima. Fue entonces cuando el juez le guiñó un ojo, el izquierdo, el de siempre.

10 comentarios:

  1. Fantástico!
    Si le guiñaba el derecho quizás el proceso no se celebraba.

    Muy bueno che...
    Abrazos.

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    1. Es lo que tiene la injusticia, que siempre te guiña el mismo ojo.
      Besos

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  2. Jeje, que bueno Henry, falsificar la firma a Satanás y que se venga el cielo encima, ufff. Me ha encantado.
    Besicos muchos.

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  3. Qué bueno Henry, de lo mejor que he leído de este tribunal (incluidos los seleccionados oficiales). Qué bueno que se le caiga el cielo encima como castigo.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Miguel. Lo de caerse el cielo encima le pasa por listo :D

      Un saludo

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  4. Qué bueno ese detalle de guiñarle el ojo izquierdo, el de siempre. Suena a estar conchabados, como en los juegos infantiles. Me gustó tu relato Henry.

    Un abrazo.

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