El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada cuando la supuesta víctima se materializó en medio del estrado. El juez la llamó a declarar. El abogado defensor protestó. “¿Cómo podía presentarse así, sin más, ante el Tribunal? ¡Tan solo llevaba dos días fallecida!” Pero el juez le denegó la venia. El acusado palideció. Estaba perdido. Sabía que la venta de aquella alma no había sido ejecutada con el procedimiento estándar; incluso había falsificado la firma del mismísimo Satanás. Se le vino el cielo encima. Fue entonces cuando el juez le guiñó un ojo, el izquierdo, el de siempre.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
24 de mayo de 2013
Tribunal de injusticia. (REC)
El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada cuando la supuesta víctima se materializó en medio del estrado. El juez la llamó a declarar. El abogado defensor protestó. “¿Cómo podía presentarse así, sin más, ante el Tribunal? ¡Tan solo llevaba dos días fallecida!” Pero el juez le denegó la venia. El acusado palideció. Estaba perdido. Sabía que la venta de aquella alma no había sido ejecutada con el procedimiento estándar; incluso había falsificado la firma del mismísimo Satanás. Se le vino el cielo encima. Fue entonces cuando el juez le guiñó un ojo, el izquierdo, el de siempre.
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Fantástico!
ResponderEliminarSi le guiñaba el derecho quizás el proceso no se celebraba.
Muy bueno che...
Abrazos.
Es lo que tiene la injusticia, que siempre te guiña el mismo ojo.
EliminarBesos
Jeje, que bueno Henry, falsificar la firma a Satanás y que se venga el cielo encima, ufff. Me ha encantado.
ResponderEliminarBesicos muchos.
... si, esto pasa muy a menudo. :D
EliminarBesos
Qué bueno Henry, de lo mejor que he leído de este tribunal (incluidos los seleccionados oficiales). Qué bueno que se le caiga el cielo encima como castigo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias Miguel. Lo de caerse el cielo encima le pasa por listo :D
EliminarUn saludo
Qué bueno ese detalle de guiñarle el ojo izquierdo, el de siempre. Suena a estar conchabados, como en los juegos infantiles. Me gustó tu relato Henry.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y tanto que suenan a conchabados...
EliminarBesos
Felicidades, Garbancito.
ResponderEliminarGracias Toño.
EliminarSaludos