Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
10 de junio de 2013
108.4 (REC II)
Ordenaron colocarle una venda en los ojos para que no viera a su bebé muerto cuando diera a luz. Pero escuchó su llanto. Los médicos le explicaron que era normal; un acto reflejo de los bebés que nacían sin vida. Nunca le enseñaron el cuerpo, pero su voz se le quedó marcada para siempre. Todas las noches, a eso de las 2, sintoniza el dial en la radio y le parece escuchar su voz o, por lo menos, su lamento.
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Explorando el lado más sórdido y mezquino de nuestra sociedad sacas mucha rabia y mucha impotencia, y haces muy bien al evitar el desgarro más lacrimógeno. Muy bueno, Henry, porque cuantas lo malo con equilibrio. Felicidades.
ResponderEliminarJuan M
Gracias Juan Manuel. Con este tema la verdad es que ahora estoy muy sensible.
EliminarUn saludo
Sí, mucha impotencia que te nieguen algo que estás viendo u oyendo. Biquiños!
ResponderEliminarDe un "medico" casi que te crees todo lo que te dicen.:S
EliminarBesos