Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
21 de junio de 2013
Otro papá (REC I)
Desde entonces papá ya nunca juega con él; se enfadó mucho. Tal vez no tuvo que coger su móvil. Mamá dice que hizo bien, que tiene que aprender a leer, y cualquier cosa con la que pueda practicar es bueno, aunque sean unos mensajes del móvil de papá. Todos los días baja al sótano donde mamá lo dejó castigado. Quiere pedirle perdón. Pero papá sigue balanceándose en esos raros columpios que agarran por el cuello. Mamá le consuela y le promete que pronto vendrá otro nuevo papá con el que poder jugar: “¿A que ya no te acuerdas de los primeros papás? Déjalos tranquilos y arréglate la pajarita”
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Glups! espero no encontrarme a mamá, je je.
ResponderEliminarAbrazo Henry.
Bueno, yo tampoco :D
EliminarUn saludo
Qué intrépida pirueta, pero qué sustito... Felicidades, Henry.
ResponderEliminarJuan M.
Gracias Juan. ¡Esas viudas negras! ¡Qué peligro!
EliminarUn saludo
Qué miedito da esa mamá.
ResponderEliminarSaludos
Bueno... hay otras que dan más con zapatilla en mano. :D
EliminarBesos
Jó Henry, ¡mamitas degüella maridos al poder!.
ResponderEliminarTenebroso como él solo, la verdad.
Un besote por la pajarita!!
Gracias Laura.
EliminarMe arreglaré la pajarita :D
Besos
¡Excelente, Henry! Es un micro muy bueno.
ResponderEliminarUn abrazo,
Gracias Pedro. A ver si para el siguiente suena la flauta... o el móvil.
EliminarUn saludo