Ordenaron colocarle una venda en los ojos para que no sintiera pudor. Los padres Camilo y Venceslao invitaron a sor Remedios a abandonar el aula. Al delegado de la clase le tocó desvestir a la chica. El padre Venceslao estrelló la regla contra la mesa para clamar silencio. Cuando callaron las risas, empezaron la clase de anatomía. Con la regla tocaron y explicaron cada una de las partes de su cuerpo. Al terminar me tocó ayudarla a vestirse. Mientras iba poniéndole prendas a su tembloroso cuerpo me iba dando cuenta de que seguía desnuda. También al quitarle la venda comprobé que ya nunca más volvería a ver.
...y le quitaron todo, no volvería a ver ni sería una persona normal!! Muy crudo tu micro pero muy bueno Henry.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Gracias Nani.
EliminarBesos
Dios, pero qué terrible, me has dejado helada. Terrible, triste y cruel. Pero el micro es genial. Biquiños!
ResponderEliminarGracias Mandrica. No creo que sea más cruel que la realidad.
EliminarBesos
He tardado en responder porque me he quedado pensando. Cuando era un crío, los curas nos solían decir que nos quedaríamos ciegos si mirábamos algunas fotos impúdicas. la primera vez que vi una revista de "anatomía", lo hice con temor.
ResponderEliminarMuy desconcertante, Henry, pero genial.
Juan M
Todas las prohibiciones impuestas sin ningún motivo suelen ser motivo de miedo al intentar romperlas.Es tan fácil prohibir... que a veces se nos olvida que el enseñar es el mejor medio.
EliminarUn saludo
Coincido contigo, Henry: las prohibiciones sin razones, suelen ser un mal difícil de atacar, y todos esos miedos infundados tienen sus consecuencias: hay millones de hombres "ciegos" por los "falsos pecados" que cometieron gracias a su educación, en gran parte de caracter religiosa.
ResponderEliminarBuen micro... y ¿qué haremos con el pulpo y la sirena?.... Besos.
Gracias Laura.
EliminarCon el pulpo y la sirena.... pues ya lo escucharas este jueves :P
Besos
Es terrible comprobar lo fácil que es destruir a una persona por parte de aquellos que deberían velar por protegerlos, por formarlos. Cuan frágiles e indefensos estamos a veces en ciertas manos.
ResponderEliminarGran relato Henry. Transmite perfectamente todas esas sensaciones, muy bien llevado. Fácilmente podríamos haberlo escuchado el jueves por la radio.
Un abrazo.
p.s. Al pulpo, Laura, lo voy a hacer "a feira", que me tiene frito, je je, y para la sirena ya estoy preparando un escabeche...
Es muy terrible jugar con el miedo.
EliminarMiedo me da este jueves escucharme en la radio, jajajaj
Un saludo.