Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
3 de mayo de 2012
Acampada.(REC)
Se entrenaban para estar muertos en aquella extraña acampada. En esa sórdida sala, en donde el silencio solamente era roto por el parpadeo incesante de un tubo fluorescente malogrado y el constante goteo de un grifo sobre una palangana de acero inoxidable. Se tumbaban sobre frías esterillas metálicas; quietos, callados, como si estuvieran rezando. Unas tenues sábanas cubrían la totalidad de sus cuerpos, excepto el pie izquierdo. Ganaba el último en ser etiquetado.
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Me ha gustado. La vida no deja de ser si no un entrenamiento para la muerte.
ResponderEliminarBesos desde el aire
Si,
Eliminary esperemos que la muerte sea entrenamiento para otra cosa...
Besos
Me parece muy bueno, esa es la pura verdad.
ResponderEliminarFelicidades.
Gracias Luisa;
Eliminarverdad como la muerte misma.
Ganaba el último en ser etiquetado...Me ha gustado mucho el relato, pero sobre todo el final, felicidades!
ResponderEliminarSiempre me ha dado repelús el sentir que te ponen una etiqueta en el dedo gordo del pie. :S
EliminarUy qué acampada mas tétrica, no me gustaría hacer una así, pero chico el relato genial
ResponderEliminarBesos desde mi mar de sentimientos
Bueno... hay acampadas para todos los gustos :D
EliminarBesos