17 de marzo de 2015

Viaje al centro de las letras

Pintando aquellos extraños bisontes me desperté. Mi obsesión por los microrrelatos me había llevado a un viaje en el tiempo, a la época de los dinosaurios. Un resoplido sonó tras de mí. Me temí lo peor. Me di la vuelta y allí estaba mi suegra con una enorme cachiporra. Todo era absurdo, era como estar dentro de un microrrelato. Entonces di otra vuelta a la tuerca que llevaba escondida en el bolsillo y apareció ella, mi amor platónico, pero con una cabeza de dromedario; me escupió a la cara. Me quedé en blanco; y empecé a borrar todo aquello que hacía creíble esta historia.

4 comentarios:

  1. Vaya por Dios, ni siquiera las historias nos dejas que las hagamos como queremos que sean. Biquiños!

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  2. Estupendo Henry!! Sorprendente este micro que se va haciendo así mismo.

    Besos.

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    1. Lastima que sea un microrrelato y haya tenido que borrar toda la historia completa para que estuviera en 100 palabras
      Besos

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