Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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4 de junio de 2012
En las fiestas de tu pueblo.
2 de junio de 2012
Espejismo.
Aquella mañana, encontré a la muerte en la carretera. Estaba sola, haciendo autostop. Paré. Sin mediar palabra subió al coche, al asiento trasero. Moví el espejo retrovisor, la miré a los ojos. Reanudé la marcha. A los pocos metros vi un coche en la cuneta, humeante. Un brazo sanguinolento salía por la luna trasera. Pensaba parar, pero la muerte agarró mi hombro, ya estaba todo hecho. Tuve envidia del cuerpo sin vida que dejábamos tirado; el propósito de mi viaje era encontrar la muerte en aquella carretera; abandonar mi coche, mi vida... en el desierto. Paramos en una vieja gasolinera. Ella bajó a por unas botellas de whisky. Conocía mis gustos, me conocía bien. Cuando pasamos por una zona de curvas, entre risas, le pregunté por la niña de la curva: ¿Quién era? ¿Cómo fue creada?... Al mirar por el espejo retrovisor... lo comprendí todo. Por eso cuando vuelvas a mirar, ¡tú!, por el espejo, también lo comprenderás.
6 de junio de 2011
Cosas de niño.
Era una tarde lluviosa, la casa estaba llena de gente. Muchos eran familiares y a otros no los conocía. Ese día, y muy a mi pesar, me habían vestido de traje y corbata, supongo que para no desentonar con el resto de invitados.
No me dejaban pasar a aquella habitación, pero todo el mundo entraba en ella, y salían con lágrimas en los ojos; yo tenía curiosidad. En un momento de silencio total, me fui colando entre la multitud y me metí en la habitación. No había nadie dentro; cerré la puerta. Allí estaba María, mi prima mayor vestida con su traje de comunión que iba a estrenar en un par de días. La vi allí tumbada, quieta, callada, como si estuviera rezando. Entonces me acerque a ella, le puse el almohadón en la cara, e intenté despertarla por segunda vez.
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