Miro el reloj. Las 8. Agito el chupito y lo estrello contra la barra haciendo saltar las burbujas de soda. Lo lanzo vacío al camarero para que me ponga otro. ¿Será de los que ya no te sirven si vas pasado o de los que te sirven hasta que caes al suelo? Miro a mi alrededor. No hay nadie. Vuelvo a agitar el chupito y a estrellarlo con fuerza. Más burbujas para el cuerpo. Otra vez las 8. Tras 20 chupitos más pregunto al camarero la hora. Él agarra mi muñeca y mira mi reloj. Las 8, me dice sonriendo.
Relato basado en la banda sonora: Perez Prado- The Peanut Vendor
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
Mostrando entradas con la etiqueta camarero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta camarero. Mostrar todas las entradas
8 de agosto de 2014
6 de junio de 2014
Desaparecido (REC 1/4)
Mucho me temo que vienen a rescatarme la puta de mi cuñada y el desgraciado de mi hijo. ¡Dejarme en paz! ¡Puta! ¡Desgraciado! Quiero ahogarme. Junto a mis penas. Porque las penas se tienen que ahogar con uno mismo. Si no no vale. ¡Te enteras! Que me dejen ahogarlas en paz. ¡Y tú qué miras, soplapollas! Al que vienen a rescatar es a mí y no a ti. ¡Que te jodan! ¿Por qué siempre desaparecen los cubitos de hielo cuando uno está más acalorado? ¡Camarero!, un par de hielos y un chorreón. ¿Camarero...? ¿Puta...? ¿Desgraciado...? ¿Es que aquí todo desaparece? ¿Y yo... dónde estoy?
Etiquetas:
cadena ser,
camarero,
cuñada,
desaparecer,
desgraciado,
hielo,
hijo,
puta,
rescatar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

