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14 de abril de 2026

Los reflejos de Julia.


Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan de los baños públicos. Cada una cogía el suyo con fuerza. Julia atajó por un callejón. Quería evitar que el sol se pusiera. Esquivó vagabundos, pandilleros y putas sin rostros. Al final del callejón había una chica joven que la estaba esperando. Ignoró el peligro y siguió. Al acercarse, vio que la chica tenía el rostro destrozado. Ella robó el espejo plegado. Se miró. El rostro de Julia se impregnó en ella. Rompió su espejo. Corrió a lo alto de una azotea. Al ocaso, se convirtió en Julia. Otra vez a empezar, pero diferente, con otro objetivo.


6 de junio de 2014

Desaparecido (REC 1/4)

Mucho me temo que vienen a rescatarme la puta de mi cuñada y el desgraciado de mi hijo. ¡Dejarme en paz! ¡Puta! ¡Desgraciado! Quiero ahogarme. Junto a mis penas. Porque las penas se tienen que ahogar con uno mismo. Si no no vale. ¡Te enteras! Que me dejen ahogarlas en paz. ¡Y tú qué miras, soplapollas! Al que vienen a rescatar es a mí y no a ti. ¡Que te jodan! ¿Por qué siempre desaparecen los cubitos de hielo cuando uno está más acalorado? ¡Camarero!, un par de hielos y un chorreón. ¿Camarero...? ¿Puta...? ¿Desgraciado...? ¿Es que aquí todo desaparece? ¿Y yo... dónde estoy?

5 de marzo de 2014

Fin de semana con mamá (REC 1/3)

Tanto visitante inesperado estaba echando a perder el fin de semana con mamá. Ella decía que eran clientes importantes de la empresa donde trabajaba. Tenía que sacar dinero extra para poder irnos muy lejos estas vacaciones. Yo creo que no son clientes; son psicólogos, como los que me trataban a mí y resoplaban tanto al verme. Lo de ser puta no tiene que ser fácil tampoco. Ya va por el tercer psicólogo en menos de una hora y el cuarto está esperando en el comedor. Creo que es un caso perdido, como dice papá.

8 de enero de 2014

Cazador (REC)

Naricilla respingona y un cuerpazo de escándalo” Me encantan las notas que me pasa Alex, siempre tan descriptivas. Esta me recuerda cuando quedaba con gente de internet. Me hacía pasar por una chica joven y siempre decía que tenía la nariz respingona. Después les amenazaba con contarles a todo el mundo sus pequeñas perversiones. Me ganaba unas pelillas. Ahora el juego ha cambiado y me dedico a cazar putas. Aparto la mirada de la mirilla telescópica de mi M91 y le doy una última calada al cigarrillo que había dejado sobre el murete de la azotea. Mañana ojearé el diario, espero no equivocarme.

14 de junio de 2012

De tal palo, tal astilla(REC)

-Por lo que más quieras lávate bien esas manos antes de acostarte, que tienes los dedos llenos de mocos, que luego los vas dejando pegarlos en la pared, que parece ya un collage. Espero que hayas hecho los deberes y no me lleguen quejas de tu profesor de lengua. No arrugues los pantalones cuando te los quites; déjalos sobre la silla bien estirados. Prepara la cartera con los libros de mañana, ya sabes que te cuesta despertar. Los dientes, los dientes también, que no se te olvide. ¡Parece mentira que tengas ya cinco años...! Apaga la luz al salir, que te pareces a tu padre, siempre despistado.
-¡Puta, cierra tu sucia boca!

7 de junio de 2012

Macedonia (REC II)

Además, el pollo rebozado  siempre humea demasiado y atenúa el sabor de sus palabras. “Puta” me evoca al sabor de las fresas cada vez que la pronuncia; con ciertos matices de color turquesa. “Asquerosa” a melocotón y malva. “Inútil” a naranja y canela. No sé si lo que tengo es un don o una maldición, pues cuando como fresas escucho “puta” que me sabe a fresa que suena a puta. No puedo comer nada que sepa a sus palabras. Mi neurólogo dice que intente romper ese ciclo pensando en otras cosas, pero sus palabras saben a tocino rancio, a almendras amargas, a ajo… Negro, todo negro.