8 de Diciembre de 1980, una fecha que
pronto olvidaría cuando del mar salió una sirena, que en vez de
susurrarme una hipnótica canción, me arrastró al fondo del abismo
donde me depositó plácidamente junto al cuerpo sin vida de mi
futuro hijo. En la orilla de la playa, un cangrejo desdibujaba unas
huellas que nunca debieron de existir. Entonces comenzó a nevar
endulzando la espuma de las olas del mar que iban rompiendo poco a
poco el endeble castillo de arena que antes había imaginado.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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2 de mayo de 2017
19 de abril de 2016
Rendición (REC)
-Acuérdate de lanzar mis cenizas al
mar cuando deje de existir. A mil metros de la desembocadura del
Danubio, en el ocaso, cuando la luna creciente empiece a vislumbrarse
por el horizonte.
-No digas garambainas hijo. Tu seguirás
existiendo eternamente. El tratamiento llegará a buen término.
-Sabes que no está funcionando madre,
la fototerapia está provocando que el cáncer que invade mis
entrañas llegue pronto al corazón y lo reactive; la sangre,
acumulada en todos estos siglos, circulará de nuevo por mis venas y
no lo podré soportar.
22 de septiembre de 2015
Tejedora de ilusiones (REC)
¡Cuánta fuerza y qué poca puntería! Anhelaba Enriqueta mientras tejía una bufanda infinita sentada en una vieja mecedora que se balanceaba al ritmo de los golpes del cabecero de la cama de su único hijo.
16 de junio de 2014
Sin salida (ENTC)
Al no encontrar la salida del laberinto decidí volver hacia atrás sobre mis pasos. Salí por la entrada. Subí al coche y conduje marcha atrás hasta casa. Borré las palabras de despedida que había escrito. Abrí la habitación de mi hijo y le saqué la bala de la cabeza. Retrocedí por el pasillo y saqué también a mi mujer dos balas. Le quité mi mano de su cara una y otra vez hasta que la dejé marchar. No sabía donde parar y tomar otra dirección, por lo que me dejé ir atrás aún más allá. Llené cientos de botellas de alcohol. Volví a sacar todo mi dinero de los casinos. Quité el anillo de casado con un sí quiero. Volví a mi país de origen. Regresé al colegio. Me metieron en el vientre de mi madre. Y allí, tranquilo, tras varios meses meditando, decidí no nacer.
6 de junio de 2014
Desaparecido (REC 1/4)
Mucho me temo que vienen a rescatarme la puta de mi cuñada y el desgraciado de mi hijo. ¡Dejarme en paz! ¡Puta! ¡Desgraciado! Quiero ahogarme. Junto a mis penas. Porque las penas se tienen que ahogar con uno mismo. Si no no vale. ¡Te enteras! Que me dejen ahogarlas en paz. ¡Y tú qué miras, soplapollas! Al que vienen a rescatar es a mí y no a ti. ¡Que te jodan! ¿Por qué siempre desaparecen los cubitos de hielo cuando uno está más acalorado? ¡Camarero!, un par de hielos y un chorreón. ¿Camarero...? ¿Puta...? ¿Desgraciado...? ¿Es que aquí todo desaparece? ¿Y yo... dónde estoy?
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20 de diciembre de 2012
Somos uno (REC)
No, claro que no queremos volver a hacerlo. Todo esto está mal, lo sabemos. No podemos evitarlo, también es cierto. El placer que sentimos cuando vemos como se apagan esas vidas entre nuestras manos, es infinito. Nuestro hijo debe de ser el siguiente, lo tenemos cerca, lo tenemos fácil. Esta vez no podemos hacerlo, le debemos mucho a su madre, la tendríamos que liberar a ella también del sufrimiento. Tenemos que hacer caso a la voz que escuchamos en nuestra cabeza, puede volver a castigarnos. La última vez que le negamos algo nos hirió este ojo. Salgamos del baño, en silencio, él ahora duerme.
9 de septiembre de 2011
Aunque no me escuches.
La noche es una estrella en tu cucharilla que se va disolviendo en el café frio mientras intentas no pensar que ayer fuimos uno. No hieles la noche con más lágrimas. Piensa que la hija que acabo de concebir, y que te traen las enfermeras, es un trocito de algodón dulce que le he robado al cielo. Cuando crezca dile que sé que es un sol en el brillo de tus ojos.
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