Otra vez volvió a intentarlo. En una
cena romántica, rodeado de velas, en un lujoso restaurante del
centro de París, con un gran ramo de flores y un anillo cuyo
diamante robaba el brillo a la luna. De rodillas le pidió
matrimonio. Y este fue el final de una bonita historia de amor.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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19 de septiembre de 2017
7 de marzo de 2014
Mala Hierba (REC 2/3)
Tanto visitante inesperado llevando flores a mi tumba me estremece el alma. No lo entiendo. Yo era una persona huraña, solitaria, sin familiares, sin amigos... Todo es muy extraño. Tal vez se han confundido de sepultura. Pero todos claman mi nombre. Me fijo mejor en las flores; son cardos borriqueros. Mi nombre se convierte en un balido. Las personas ya no son personas; son borregos; borregos blancos y negros. Miles de cagarrutas cubren mi cuerpo. Y allí me quedo tirado, en el camino por el que ya nunca nadie pasa.
17 de diciembre de 2013
Flores Frescas (REC II)
Quizás mañana diga que sí. ¿Igual si le llevo flores nuevas...? porque están un poco marchitas. Pero estas son especiales; son las que todos los días le llevo a mi amiga y le pregunto: ¿Quieres ser mi novia? Le diré que el amor no entiende de religiones, ni de edades, ni de sexos...; que cuando llega llega y hay que sacarlo fuera, porque si dejamos las cosas dentro se van pudriendo. Si mi madre me quiere, incluso más que a mi hermano que nació normal, ella también me querrá. Yo soy especial. Mañana le llevaré flores frescas, junto a mi mejor sonrisa.
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