Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
12 de enero de 2012
Pacto con el diablo.
Al diablo no le sobrarían motivos, a mí, sin embargo, me sobra uno, el haberte querido una vez. Me quitaste lo que más quería, a mis hijos. ¡Shhhhhh! ¿Acaso no aprendiste la lección cuando te daba? ¿Quieres más? ¡Calla! Por más que intentes gritar no evitarás que lo haga. ¿Ahora lloras?... ya es hora que se viese en tu cara algún gesto de arrepentimiento por lo que me hiciste. Me das asco. ¡Mira en lo que me has convertido! Cuando veas al diablo, dile que yo ya he apechugado con mi parte del pacto, y que ahora le toca cumplir a él.
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Durísimo microrelato, Henry. Me parece que hila muy bien con la frase de inicio y eso de que ahora le toca cumplir él nos deja abierta la puerta de la imaginación para saber qué hará ese diablo que todos tenemos en la cabeza.
ResponderEliminarUn abrazo
Supongo que nada bueno :D
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