Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
12 de abril de 2012
Creciendo.(REC)
Con nuestro mecánico de confianza, esto no hubiera ocurrido. El nuevo ha inutilizado los mandos de control, ¡es un manazas! Tenemos que volver a llamar al nuestro, aunque se haya hecho mayor, y no quiera regresar con nosotros. Hay que pagarle una suculenta suma de dinero. Así, y sólo así, creceremos; llegaremos más lejos, más rápido. ¡El planeta Épsilon volverá a ser conquistado!... ¿Tú crees que todavía le seguirán gustando tanto las golosinas de cola?
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Es que no hay como una buena provisión de chuches para sobornar a cualquiera.
ResponderEliminarBesos desde el aire
Desde luego que si. Yo tengo un tarro gigante llena de ellas. Y siempre, siempre... me soborno cuando puedo.
EliminarBesos
Jaja, Henry qué bueno que para sobornarlo necesites chuches, ¿de qué planeta es el mecánico? Me gusta si señor.
ResponderEliminarUn beso desde mi mar,
Ojala y todos los sobornos fuesen así de inocentes.
EliminarEl planeta del mecánico no sabría decirte... igual del planeta imaginario :D
Besos
Jajaja, es que si hay chuches de cola me convencen hasta a mí...
ResponderEliminarqué bueno el final.
Abrazos.
Estoy en proceso de desintoxicación, es recordar su sabor de la parte verde con la marrón y esa azuquita que lo mezcla… mmmm
EliminarVoy al quiosco….