Imagen de Juan Luis López Anaya.
Se puede ver en su blog:
Una sirena trepa por mi cuerpo; se posa en un extremo. Está húmeda. Seca sus cabellos al viento. Llora. Sus lágrimas hacen crecer margaritas sobre mi piel. Son de pétalos, de todos los colores. Miro como las coge. Las deshoja: “Me quiere, no me quiere…”. ¿Será su amor su príncipe azul?
Un pájaro aparece de la nada; revolotea entre las ramas de mi cabeza. Me está despeinando. Se posa en lo más alto; comienza a comer margaritas. Cada pétalo de color que ingiere, hace cambiar su plumaje: Rojo, amarillo, azul, violeta… otra vez rojo. ¡No!, se comerá todas las margaritas; la sirena no sabrá si le quiere su príncipe azul.
Se queda sin margaritas la sirena. Se zambulle en el agua de un gran salto. Chapotea. Me salpica. Un pez sale del agua; queda atrapado entre mi ramaje. ¡Qué frío está! ¡No para de moverse! Me hace cosquillas, ¡qué risa!
¡Tengo sueño! Doblo mis ramas hacia la almohada. Está calentita, ¡qué gustito! No puedo dejar de pensar en la sirena. ¿Estará en el fondo del mar con su príncipe?
Me arropo con las sabanas aun sabiendo que, como, cada mañana al despertar, estarán mojadas.
Onírico, tanto el relato como el dibujo por el que pareces haberte dejado llevar de la mano.
ResponderEliminarMuy tierno aunque, al final, las sábanas estén mojadas.
Saludos, Luisa
Si, me he dejado llevar por la ilustración tan onírica que dibujó JuanLu. Me metí de lleno en su sueño. Me gustó escribirlo.
EliminarUn beso.
Es un texto absolutamente maravilloso. Para mí, el mejor, ya te lo dije. Es imaginativo, tierno, poético. Tan bello como la propia imagen. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias y enhorabuena por tu texto.
EliminarSin la imagen no se me hubiese ocurrido escribir ni la mitad. :)
Un beso
Precioso relato Henry, al leerlo también me hiciste entrar en el sueño. Felicitaciones por estar entre los finalistas, este texto no merecía menos.
ResponderEliminarBesos amigo,
Gracias Yashira.
EliminarBesos
Enhorabuena Henry, es un placer leer.
ResponderEliminarBesos desde el aire
Gracias Rosa,
Eliminarel placer es mio de leerte a ti también
Besos
Felicidades, Henry. Qué derroche de imaginación, precioso hasta ese final empapado de agua de mar, o de lo que uno quiera imaginar. Un abrazo.
ResponderEliminarSalado, mojado de liquido salado.
EliminarGracias Miguelángel. Un saludo