3 de mayo de 2012

Modas.(REC)

      Se entrenaban para estar muertos, estar vivos estaba mal visto. Vestían con trajes fúnebres; cubrían sus rostros con cera blanca; no se aseaban, y, los más osados, incluso hacían sus necesidades encima, para que su hediondez se asemejara a los pútridos cadáveres que se amontonaban en las calles o yacían plácidamente sobre los bancos, sonriendo ampliamente.
      Tácito y Mara, al alba, tras regresar de deambular por las calles, se desplomaron sobre el suelo del comedor para entrenar un poco más. Mara agonizó tanto que Tácito vio revivir aquello que creía ya muerto. A los nueve meses nació Víctor. A él no le hizo falta entrenar.

4 comentarios:

  1. Qué serie de cuentos tan tétricos. Aún así me parecen muy originales, enhorabuena!

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    1. Me encanta cuando proponen una frase tétrica :D.

      Gracias.

      Besos

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  2. Jaja Henry ¿de verdad te gusta tanto lo tétrico? porque desde luego lo son. Pero están muy bien hechos, en este me da mala espina lo de Víctor, me temo lo peor. Uf,

    Besos,

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    1. Jajaja. Me gusta el misterio y demás.
      Lo de Victor, para ellos es lo mejor que les podía haber pasado ;D

      Besos

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