Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
20 de junio de 2012
Derrochando imaginación
Pensando únicamente en una de ellas me será más fácil elegir. Hasta el momento sé que la pastilla azul me dará la vida, y la roja me quitará la muerte. El ser que me las ofreció se ha marchado. No sé el tiempo que ha transcurrido desde la última vez que lo vi, aquí no existe, y me atrevería a decir que el espacio tampoco. Me entra la dichosa zozobra y no puedo evitar el tragar las dos capsulas. Pienso que así podré nacer y vivir eternamente. Todo lo blanco o negro que había a mi alrededor desaparece, y, otro ser, distinto al anterior, mete su apéndice en mi interior sacando una de las pastillas. No sé cuál ha dejado dentro de mí. Mi aliento se desmorona. Nunca lo sabré; desconozco cómo es la vida o la muerte. Escucho una voz en mi interior que me susurra: “En el mundo de la imaginación todo es posible”. Entonces me imagino a mi mismo en dos situaciones distintas, una con la pastilla roja dentro, y otra con la azul. Esto hace que me desdoble. Ahora soy dos; pero sigo sin saber cual tengo dentro. Una espiral se dibuja en lo alto y absorbe a mi otro yo. Lo agarro con fuerza, pero es muy fuerte. Al final, otra espiral, que sale de abajo, me engulle a mí también. Todo desaparece, menos la pastilla, que flota, en la nada. Es la de color verde… lo temía; nunca me lo hubiera imaginado.
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Qué desazón me ha dado tu micro Henry
ResponderEliminarBesos desde el aire
Es lo que tiene la imaginación.
EliminarBesos
Bueno, al final de tanta zozobra, resulta que ni una ni otra. Uf, Henry, qué imaginación, sí, la pastilla color verde tampoco la habría supuesto yo, ya que no se planteaba desde el principio, no sé qué serían esos seres, pero menuda broma te gastaron.
ResponderEliminarBesos desde mi mar,
Yo tampoco sé que son estos seres, no me los puedo imaginar, pues no existe nada parecido.
EliminarBesos.
Al principio me has recordado a Matrix, pero me gusta más tu relato, definitivamente dar la vida y quitar la muerte no son la misma cosa. Biquiños!
ResponderEliminarEs otro Matrix de otro mundo... quién sabe.
EliminarEso de dar la vida y quitar la muerte es una paradoja tal y como nosotros conocemos la vida y la muerte.
Besos
Y tanto que imaginación, casi todos pensamos en mujeres, y tu pensaste en pastillas ...¡buen micro Henry!, la pastilla verde fue un puntazo.
ResponderEliminarUn beso
¿Qué provocará el tomar la pastilla verde?... vida... muerte... ¿hay algo más?...
EliminarUn beso.