Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
11 de junio de 2012
último tren
Me pongo a pensar en lo que ha sido mi vida hasta ahora, y veo que los veinte años en los que he estado trabajando en la misma empresa no son nada, como si no hubieran existido. Llevo cuatro años en paro, cuatro eternos años en los que he perdido a mi mujer, mi casa… todo. Sólo me queda esta maleta; llevo algunos recuerdos y un poco de ropa vieja. He dejado pasar cuatro trenes. Éste, el último, que acaba de llegar, no puedo dejarlo marchar. Subo mi maleta y espero el silbato, para verla marchar.
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Qué bueno, qué corte mental, qué ironía final, qué atrevimiento por mi parte el creer que era él quien cogería el tren...
ResponderEliminarMe ha.. removido por dentro.
Un beso grande, Henry.
Es lo que quería conseguir con este relato. Este hombre estaba aferrado al pasado, con su maleta llena de recuerdos. Tal vez este último tren le haga cambiar a bien y empiece a levantar cabeza.
EliminarBesos
Qué interesante forma de presentarlo, lo normal es pensar que él se subiría, pero lo que manda lejos son los recuerdos que le ataban, se queda sólo, incluso sin esas ataduras que durante años le mantuvieron estancado, puede que ahora más libre de todo tenga posibilidades de una vida mejor.
ResponderEliminarMe gustó mucho Henry, besos,
Si, ahora tendrá más posibilidades, o por lo menos las podrá ver mejor.
EliminarBesos
Es un micro triste pero... no quiero dejarme llevar ni por él ni por ese tren como si fuese una maleta cualquiera.
ResponderEliminarPor lo tanto espero que, eliminado el lastre que podría suponer, espero que pueda volver a empezar con más suerte.
Ya sé que es difícil, que no pinta muy bien, que.... Sí, lo sé
Tienes razón, creo que tal y como están las cosas, a lo mejor hubiese sido mejor cogerlo y dejar la maleta en el andén.
EliminarBesos
Me gusta que deje la maleta en un último tren, y que él se compre otra nueva para llenar de nuevas experiencias su vida. No se puede pretender iniciar algo nuevo con el lastre del pasado, de lo que se "fue" y ya no se "es", de lo perdido y no recuperado ....
ResponderEliminar¡Buen micro Henry!. Nos llevaste hasta el final pensando todos lo mismo.
Un abrazo.
Gracias Laura.
EliminarHay que saber hacer borrón y cuenta nueva, y cuanto antes mejor.
Besos
Qué triste es quedarse en paro, sobretodo cuando llevas tantos años en el mismo trabajo. Pero todo final implica el comienzo de algo nuevo que está por venir, y a esa ilusión es a la que tenemos que aferrarnos. Biquiños Henry!
ResponderEliminarEsa es la actitud, tomar con ilusión lo que pueda venir por delante y tirar de ella para seguir adelante.
EliminarBesos
Primero pensé que se subiría él, luego que esperaba porque no se decidía a lanzarse. Ni una cosa, ni otra. Me gusta ese desprenderse del pasado, empezar de cero, y como dijo el poeta, ligero de equipaje.
ResponderEliminarAbrazos.
Sí, sin nada de equipaje es mejor. Creo que arrastramos en nuestras vidas demasiadas cosas que no son realmente importantes.
EliminarUn saludo
Hola Henry
ResponderEliminarLlegué y recorrí tu casa de microrrelatos, todo interesante, fácil de leer y atrapante. Me gustó mucho.
Me auto-agrego y prometo visitarte.
Un saludo cordial
y buena semana,
genessis
Bienvenido genessis. Aquí está tu casa para cuando quieras venir a visitarla.
EliminarUn saludo y gracias por el comentario.