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15 de diciembre de 2015

La ley de Dios (REC)


Van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado viento se los arrancará. Irán desnudas para que todos aparten su mirada de ellas y nadie les dirija la palabra. Volverán a ser impuras, y, de aquí, nuestra tierra, serán desterradas de por vida. Les lanzaremos piedras y, aunque su sangre infecte el suelo y no vuelva a brotar pasto en cien años, nos sentiremos orgullosos de haber cumplido con la ley de Dios. Solo espero que sople fuerte el frío viento, porque si no tendremos que desgarrar sus vestidos y si rozamos su piel envenenada sucumbiremos en el pecado de sus carnes y no habrá marcha atrás.

6 de mayo de 2015

Prescripción de contrato (REC)

El incómodo cadáver del mediador familiar tenía que acompañarnos en todo momento, hasta que se acabase el contrato, así lo estipulaba la ley y no había manera de saltársela. Padre quería quitarle los huesos para que fuese más cómodo transportarlo; odiaba doblarle las rodillas cuando íbamos al cine o teníamos que sentarlo para comer en el restaurante. Madre propuso vaciarlo por dentro; sus órganos descompuestos podían servir como abono orgánico para las escarolas. Pero sabíamos que en la próxima revisión se darían cuenta de los desperfectos y nos asignarían otro mediador. No era mala idea, aunque antes de matarlo le preguntaríamos cuándo prescribía su contrato.