Van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado viento se los arrancará. Irán desnudas para que todos aparten su mirada de ellas y nadie les dirija la palabra. Volverán a ser impuras, y, de aquí, nuestra tierra, serán desterradas de por vida. Les lanzaremos piedras y, aunque su sangre infecte el suelo y no vuelva a brotar pasto en cien años, nos sentiremos orgullosos de haber cumplido con la ley de Dios. Solo espero que sople fuerte el frío viento, porque si no tendremos que desgarrar sus vestidos y si rozamos su piel envenenada sucumbiremos en el pecado de sus carnes y no habrá marcha atrás.
Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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15 de diciembre de 2015
19 de marzo de 2014
La vergüenza viste de rojo pasión.(REC 1/2)
La vergüenza que nos ganamos aquella noche, en cambio, nos acompañaría para siempre a todos los sitios, incluso cuando salíamos a cenar, que le tocaba pagar a ella.
20 de mayo de 2013
Malas noticias (REC II)
El cabo Hopkins repartía las cartas con la izquierda cuando traía malas noticias. Lo hacía personalmente cuando regresaba al cuartel general. Recibía a los familiares que iban a recibir la correspondencia vestido con el uniforme impecable, con ese enorme y reluciente imperdible de oro que sujetaba la manga derecha al hombro de la chaqueta.
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