Garbancito es un ser pequeñito, el cual un día se escondió en una lechuga para poder así devorar, poco a poco por dentro, a la vaca que se lo tragara. En su última hazaña perdió su pequeña libreta. Por lo poco que he podido leer y entender, entre sus múltiples aficiones está la de escribir microrrelatos.
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22 de septiembre de 2015
Tejedora de ilusiones (REC)
¡Cuánta fuerza y qué poca puntería! Anhelaba Enriqueta mientras tejía una bufanda infinita sentada en una vieja mecedora que se balanceaba al ritmo de los golpes del cabecero de la cama de su único hijo.
11 de julio de 2012
Tejedora perpetua
He salvado tu vida, tu alma, y no te das cuenta. Estabas perdida en la calle, sin nadie, sola, sin rumbo. Ahora eres mía y yo soy tuya. Tejo este par de corazones de seda para inmortalizar nuestra unión, nuestra eterna unión. Ya no habrá esos momentos en que todo se detenga; ya no habrá indecisiones; ya te tengo; ya eres mía, toda mía. Reiremos, reiremos juntas; ya no sufres, lo sé, lo veo en tu rostro, sin aliento. Yo te tejeré todo lo que tú quieras, incluso una sonrisa en tu boca, perpetua.
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26 de marzo de 2012
Telaraña de esperanza
El final de cualquier anochecer la sorprenderá tejiendo sueños frente a la luna. Con sus ganchillos desgastados por el tiempo, cuenta en susurros las cruces que va dando con la lana de las ovejas que Anita cuenta para dormir. No hay descanso para la tejedora, que plasma en una infinita telaraña todo lo que Anita sueña. “Uno, dos y tres vueltas de azules amapolas. Cuatro, cinco y seis saltos a la comba que llega al cielo. Siete, ocho y nueve castillos encantados.” Le parece mágico que todavía existiesen sueños tan puros en aquella niña que tanto veía sufrir. Noche tras noche teje más y más sueños para intentar que no salgan de ella. Cada noche le cuesta más. Sabe que al final la descubrirán, y todo intento por evitar que los sueños salgan de Anita será en vano. Pero seguirá en su empeño de proteger, con la telaraña, a la humanidad del contagio de sus sueños. Si se escapara tan solo uno... llenaría el mundo de esperanza.
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