22 de julio de 2011

La bolsa de viaje.


Iba con mi bolsa de viaje camino de la estación. Pasé por donde aparcaron las famosas furgonetas de Alcalá de Henares del 11M. Se me fue un poco la cabeza y empecé a imaginar qué pasaría si yo en esa bolsa llevase explosivos. Actué como si los tuviera, quería ver si la gente sospecharía algo; pero no, todo seguía igual. Pensé en lo que debieron de sufrir los que llevaban las bombas encima aquel día… pobrecitos. Recordé que llevaba el móvil dentro de la bolsa, ya la cosa pintaba mejor, por lo que empecé a sudar un poco. Ahora si me miraba la gente, y conforme más miraban, más nervioso me ponía.
 Bajé en la estación de Torrejón de Ardoz; allí había un control policial con perros incluidos. Hubo uno que se puso muy nervioso al olerme; pero esos perros estaban entrenados para buscar droga, no para detectar explosivos. Fue cuando escuché unos helicópteros revolotear por encima de la estación, y a un grupo de unos 30 geos salir de unas furgonetas negras. Por megafonía anunciaban que desalojasen la estación de inmediato. Me quedé solo en medio del hall y vi que tres francotiradores apuntaban con sus mirillas laser a mi frente. Toda aquella imaginación estaba empezando a desbordarse, ya no podía más… y todo saltó por los aires.

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