1 de marzo de 2012

Fotógrafo forense.

Veo junto a su reloj unos números grabados en su piel. Los seis dígitos están tatuados con tinta verde. Parece ser algún tipo de combinación; tal vez de alguna taquilla de la estación en cuyo interior pueda haber alguna llave que abra un buzón de esos que hay en el banco central que bien seguro guarda un sobre con la dirección del piso donde están las claves que descifran el manuscrito que lleva al conocimiento de la creación de la piedra filosofal con la que descubrir todos los secretos de la existencia del universo… Saco las fotografías de rigor. Cubro con una manta al cadáver. Jornada concluida. Marcho a casa.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Mmmmmm... yo creo, por el trabajo que tiene este personaje, que irá a casa, se acostará e intentará dormir. Quién sabe si en sus sueños le será desvelado algún otro secreto.

      Saludos

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  2. Creo que ha supuesto demasiado ¿no?

    Besos!
    Quejica

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    1. ... final de jornada... a uno se le va la cabeza...

      Besos

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